Padre Arteaga – Circular nº32

Padre Arteaga – Circular nº32

MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO

Ave  María

 

Queridos hermanos adheridos al M.S.M.: Los ingentes gastos de la nueva edición de nuestro querido Opúsculo, que se ha convertido ya en un hermoso libro de 760 páginas, no nos permite obsequiaros con una larga circular que os enfervorizara con tantas hermosas ideas, sugerencias y alientos de nuestro querido D. Esteban Gobi. Y esto, como lo adivinaréis, porque nuestra contabilidad de momento está en números rojos. Debemos una tercera parte de lo que ha costado la edición, pero como siempre, la Virgen Santísima nos manda lo necesario para seguir secundando humildemente su Obra, y tampoco esta vez nos fallará. Basta que busquemos siempre la Mayor gloria de Dios y de su Hijo para que se abran los corazones de sus hijos y llegue lo necesario en el momento oportuno. Con todo no me resisto a haceros participes de alguna cosita y, sobre todo, del “mensaje” de la Virgen, que como veréis es excepcional.

D. Gobbi  en la introducción de los Ejercicios nos habló así: “Seáis bienvenidos, hermanos sacerdotes. Que los ángeles custodios acompañen hasta aquí a todos nuestros hermanos que se hallan aún en camino”.

Este año el Padre Quercia ha tenido que decir no”a muchos porque el número establecido supera los 170, que es superior ya a la capacidad de la casa de Ejercicios.

Comenzamos también este año el año mariano, una semana de Ejercicios Espirituales que pretende ser una semana de Cenáculo continuo. Pienso que durante esta semana  el rocío del Corazón Inmaculado de la Madre descenderá sobre nuestra vida sacerdotal, y la Virgen, al obtenemos el don del Espíritu Santo, nos dará el carisma materno de su consolación, de sus auxilios, para vivir con alegría el don de nuestro sacerdocio, para responder al designio de Dios en estos tiempos que son decisivos. Y, sobre todo, para realizar el plan que la Virgen ha trazado con este Movimiento, que desde hace tanto tiempo, no mucho en realidad, pero al menos desde el 72 son ya 15 años…Pienso que en estos años  este plan suyo debe alcanzar ya su realización.

Debemos ser lo que la Virgen quiere de nosotros porque sus tiempos han llegado ya y tiene necesidad de nosotros para el triunfo de su Corazón Inmaculado en el mundo.

Este año hace exactamente diez años que nació 1a primera experiencia de los Ejercicios Espirituales bajo la forma de Cenáculo continuo. Eran poco más o menos las mismas fechas que las actuales. Algunos recordareis que en el eremitorio de Montegiove (14-VII-1977) se encontraban ya un poco como los representantes de toda Europa. Pero éramos 25 sacerdotes los que nos reunimos para hacer esta primera experiencia. Era una experiencia que nacía, no tan de improviso, sino cómo fruto de una difusión del Movimiento ya a nivel mundial4 y del hecho que en 1974 en Italia y en diversos países de Europa se habían comenzado a celebrar “Cenáculos”, respondiendo a un mensaje de la Virgen dado en Enero de 1974 que decía: “Por eso es necesario que los Sacerdotes de mi Movimiento comiencen a encontrarse, a reunirse…Estos encuentros deben formar verdaderos y propios Cenáculos” (12 de Enero 1974). Y desde entonces se comenzó a celebrar un poco por todas partes esta experiencia del Cenáculo de una jornada: en Italia, en Suiza, en Francia y luego en otros países de Europa. De ahí partió la idea de por que hacer toda una semana continua de Cenáculo con María, la Madre de Jesús, repitiendo así un poco la experiencia de Pentecostés. Y así comenzó en Montegiove, en el eremitorio de los Camaldulenses en 1977. Eramos 25 Sacerdotes. Luego se repitió en 1978, la 1ª semana de Julio, en Roma.

Recordareis que fuimos recibidos en su última audiencia por el Papa Pablo VI d.f.m. en el Vaticano. En “su mensaje” la Virgen anticipaba que estaba viviendo ya su agonía (Roma 13-VII-1978).

En 1979, del 1 al 7 de Julio, tuvimos el Cenáculo Internacional con 450 Sacerdotes de 35 naciones de todo el mundo en Fátima.

Después hubo el paréntesis de 1980, y desde 1981 en Fátima los hemos celebrado siempre en esta casa de S. Marino.

Pienso que este año hayamos llegado al vertice de una experiencia que debe concluir porque me parece que debe ser hecha ya a nivel de naciones, para dar la posibilidad a un mayor número de nuestros hermanos de participar sin un excesivo sacrificio. Pienso en el sacrificio del P. Arteaga y los españoles, venidos desde Madrid, de  los venidos desde Inglaterra, Holanda…además algunos sin comprender nada, entre ellos nuestro querido P. Brió, que a la tierna edad de 83 años cuida con tanto entusiasmo el M. S. M. en Francia, pero que no entiende una palabra de italiano.

Entonces creo que esta experiencia hecha de este modo tal vez pudiera ser la última porque pienso que será mejor hacerla ya a nivel de naciones y lenguas.

Y después también porque creo que los tiempos predichos por la Virgen están a punto de llegar seriamente.

Y por esto creo que la Virgen nos quiere aquí este año para una particular experiencia que yo deseo a todos más profunda e interior. La Virgen cuenta con nosotros. Este es su Movimiento, que Ella misma ha organizado, que tiene la potencialidad de un ejercito ordenado para la batalla. Tiene en sus filas unos 300 Obispos, 60.000 Sacerdotes y millones de fieles. Estos son, por así decirlo, los adheridos oficialmente. Porque la maravilla que acabo de palpar ahora en Estados Unidos me ha hecho ver la experiencia de una realidad inmensamente mayor de la que nos imaginamos. En 50 Cenáculos me he encontrado con 1300 Sacerdotes, 12 Obispos, 30.000 fiéles. Las Catedrales, las Iglesias abarrotadas, con gran fervor y entusiasmo. Veo que la Virgen llega antes que nosotros, trabajando los corazones y las almas de sus hijos, y llega a donde nosotros no pensábamos llegar jamás. Mientras constato que algunos, en los comienzos, dieron con gran fervor y entusiasmo su adhesión al Movimiento, ahora se han parado. A mí, pensando en el M.S.M. me viene siempre a la mente aquel famoso episodio de Gedeón. Yavé dijo a Gedeón: “Tu gente es demasiado numerosa para que yo entregue a Madián en vuestras manos. Israel podría gloriarse contra Mí diciendo: Mi propia mano me ha librado. Por eso reúne al pueblo y dile: el que tenga miedo y tiemble que se marche”. Se marcharon 22.000 y quedaron 10.000..

Yavé dijo a Gedeón: “Todavía son demasiados. Llévalos hasta el agua y Yo les probaré. El que Yo te diga que vaya contigo irá, y el que te diga que no vaya contigo no irá”

Gedeón llevó sus tropas al agua y Dios dijo: “los que laman el agua de su mano como los perros ponlos a un lado, y los que se arrodillen para beber ponlos a otro”

Los que lamieron el agua sumaron 300. El resto se echó de bruces para beber con más ansia y comodidad. Y con sólo 300 hombres vencieron a los Madianitas y sus aliados.

Pienso que la Virgen con su Movimiento está obrando de parecida manera. Los que tienen miedo se detienen. Miedo al riesgo, miedo a perder algo, miedo de no ser considerados por sus hermanos, miedo de no encontrar apoyos humanos, miedo a las críticas que escuchan…Muchos se han detenido, ¡muchos se han detenido!

La Virgen obtendrá su triunfo a través de poquísimos también en su movimiento, ¡con aquellos que tengan el coraje de permanecer fieles hasta las últimas consecuencias!.

Y ¿por qué así?. La Virgen siempre ha, dicho: “Yo venceré con la debilidad de los mas débiles”.

Pero si es así, hermanos Sacerdotes, es necesario aceptar esta debilidad, es necesario amarla, es necesario asumirla; es necesario vivirla.

Y ahora ved cómo sobre el tapiz de esta debilidad Ella la enriquecerá con los dones de Dios, con la intimidad de una vida vivida con Ella. Aquí todos los razonamientos humanos no sirven para nada. Aquí es necesario creer, aquí es necesario experimentar aquí es necesario caminar con María.

Y bien, el hilo conductor de toda ella es el de presentar a María como la que nos precede siempre en el camino dé la Fe. La que precede personalmente el camino de la Iglesia, el camino de la humanidad.

Ahora, queridos hermanos, si nosotros queremos ser hijos y discípulos de María caminemos por este mismo camino tras sus pasos. Cuanto más avancemos tras Ella, tanto más maduraremos para su designio de salvación, tanto más colaboraremos a cuanto la Virgen desea de nosotros, y queda también reflejado en el libro de sus mensajes.

Y ahora ved que esta tarde os miro con mucha ternura porque habéis hecho un largo viaje y tenéis necesidad de reposo. Y así, después de esta breve introducción os podéis retirar a reposar. Dormid bien parra mañana estar prontos a comenzar vuestro primer día de Ejercicios.

Pienso que  todos estos diez años de Ejercicios éstos sean los mas importantes. Y no solo por la participación numérica, parece ser que este año es mas numerosa, sino por las gracias extraordinarias que el Corazón Inmaculado de María hará desceender sobre cada uno de vosotros. Las gracias parten de una única fuente, no puede haber otra: la del Corazón Eucarístico de Jesús. De allí parten las gracias. Entre las experiencias mas bellas que he tenido en USA ha sido una que nunca hemos hecho en San Marino.

(Aquí cuenta cómo en su último viajen los Estados Unidos, en Dallas, los Sacerdotes pidieron adorar toda la noche al Santísimo Sacramento expuesto durante los Ejercicios. Después del rezo de Completas lo exponían y hasta Laudes del día siguiente se iban turnando velando al Señor)

Muchas veces había mas de 30 sacerdotes en adoración al Señor Sacramentado. Un espectáculo conmovedor.

Y yo me decía : ahora Señor que se te niega ser expuesto para ser adorado por los fieles mira a éstos, tus Sacerdotes, con qué amor y fervor te hacen guardia)

Ved ahí el mundo nuevo, una nueva era en la Iglesia.

Y ahora, queridos Sacerdotes, yo ruego a Jesús Eucaristía esta tarde que se digne acoger toda esta semana como un homenaje de continua adoración y de amor de sus Sacerdotes. Yo no os lo impongo porque es un compromiso verdaderamente pesado. Habéis venido desde muy lejos y luego este calor resulta verdaderamente agobiante. Por tanto dormid bien durante la noche, pero de día orad, orad de verdad.

Los ejercicios están orientados hacia Jesús Eucaristía, bien en la liturgia de las Horas, recitadas ante Jesús Sacramentado, bien en la solemne Concelebración Eucarística, bien, por la tarde en la adoración a Jesús, solemnemente expuesto en la Eucaristía.

María nos llevará a Jesús Eucaristía con el rezo del Santo Rosario ante el Santísimo. Por lo tanto Jesús Eucaristía será la fuente de gracias para nuestra vida y consagración sacerdotal.

(Habla luego de la fraternidad. De cómo debemos conocernos para amarnos mutuamente. Por eso los Responsables en la hora de la fraternidad, a media tarde, informarán a todos. También durante la comida y la cena podemos hablar unos con otros e intercambiar experiencias, puntos de vista. Pero avisa también que es muy necesario y precioso el silencio porque el Espíritu Santo nos lleva al desierto1 a la soledad para hacer oír allí su voz. Por esto debemos guardar rigurosamente los tiempos de silencio.

Por último nos comunica que éste año predicará él todas las pláticas de los Ejercicios, pero para relevarle un poco del excesivo trabajo nos pide que le ayudemos a rezar el Santo Rosario. Y así el Rosario de la mañana lo rezaremos en Italiano guiado por los responsables de Italia. El Rosario de antes de la concelebración, misterios dolorosos, se recitará en latín por los Responsables de España, Inglaterra, Francia, Alemania y Yugoslavia. Y el de la tarde, misterios gloriosos ante el Santísimo expuesto, se rezará en diversas lenguas.

Tenemos entre nosotros, decía D. Gobbi, al P. Abraham, sacerdote de raza hebrea, nacido en Jerusalén, donde ejerce su ministerio respetado por todos, que habla al menos 12 idiomas, entre ellos el hebreo, el árabe, el siríaco, etc.

En la fraternidad nos contó su vida, cómo se había convertido él sólo entre 14 hermanos; el estado actual de su pueblo política y religiosamente. Verdaderamente un tipo interesantísimo el P.Abraham, judío por los cuatro costados.

Y con estas advertencias y otras de menor importancia nos retiramos a descansar.

Después de la solemne procesión con la Virgen de Fátima, hecha alrededor de la casa de Ejercicios, dentro ya de la capilla, la Stma. Virgen a través de D. Gobbi en trance nos dio este hermoso mensaje: “Cuánto me habéis consolado esta tarde, hijos míos predilectos. ¡Cuántas espinas me habéis arrancado de mi Corazón tan dolorido en estos tiempos! Me habéis querido llevar en procesión, me habéis querido honrar. Os he sonreído. ¡Me habéis dado tanto consuelo!

Vuestro amor es el bálsamo que mi Hijo Jesús derrama sobre las numerosas llagas de mi Corazón Inmaculado. Con toda mi alma quiero expresaros esta tarde mi gratitud.

También este año, habéis respondido a mi materna invitación y habéis venido aquí arriba. Muchos de vosotros habéis venido de muy lejos, de países muy lejanos. Después de un largo viaje habéis arribado aquí y me habéis ofrecido el homenaje de vuestra oración, de vuestro amor filial, de vuestra fraternidad sacerdotal, de vuestra penitencia. También este calor que ha hecho vuestros Ejercicios un poco más agobiantes y lo habéis querido ofrecer con espíritu de penitencia y de mortificación. Esta tarde, hijos míos, predilectos,  me habéis consolado. Mi Corazón salta de alegría y de ternura. Estoy agradecida a cada uno de vosotros por el bálsamo filial que habéis querido derramar sobre las muchas heridas de mi Corazón Inmaculado hoy tan afligido.

¿Por qué una vez más os he llamado aquí arriba?

¿Por qué en este año mariano, consagrado a Mí, os he querido en torno a mi persona, como madre que recoge a sus hijos?

Para, recomendaros algo que Ella lleva muy en lo profundo de su Corazón y es como una recomendación postrera que debe acompañaros en vuestro difícil camino.

Mis tiempos han llegado ya, hijos míos predilectos. ¡ Estos son mis tiempos! Por esto os he llamado a un Cenáculo continuado, que nunca ha sido tan extraordinario de gracias que han descendido de mi Corazón sobre vuestros corazones. Han descendido de mi Corazón y han penetrado en el corazón de todos vuestros hermanos, esparcidos en todas las partes del mundo, de mi Movimiento. Se han derramado sobre toda la Iglesia, sobre toda la humanidad.

¿Por qué el Papa ha querido consagrarme este año? Ha querido ofrecerme un año mariano extraordinario para invitar a toda la Iglesia a volver sus ojos a Mí, a escucharme, a honrarme, a seguirme, a entrar en el seguro refugio de mi Corazón materno, porque mis tiempos han llegado. A partir de este año, de manera fuerte y oficial, comenzarán los tiempos de vuestra, Madre Celeste. Estos son los tiempos de mi fuerte ¡Re-cla-mo! ¡Torna, torna, humanidad alejada y pervertida!, ¡Torna al camino de la conversión y del retorno al Señor de tu salvación!

Estos son los tiempos del gran retorno. Estáis aquí porque quiero hacer de vosotros portavoces de esta llamada mía. Cuando descendáis de aquí, a todos los que encontréis, y en todas las naciones a donde regreséis, debéis proclamar y difundir este mi materno, preocupado, urgente mensaje: ¡Tornad, tornad pronto a vuestro Dios de la salvación y de la paz!. El tiempo que se os ha concedido para Vuestra conversión está ya casi acabado. Los días están ya casi contados. Tornad pronto a la senda del retorno al Señor si queréis ser salvados. Hijos predilectos, tengo necesidad de voces que difundan mi voz; de manos que ayuden; de pies que caminen por todos los. caminos del mundo; tengo necesidad de que mi entristecido mensaje llegue pronto a todas las partes de la tierra. Sed vosotros mis mensajeros. Comunidad a todos esta mi preocupada llamada de retorno al Señor. Estos son mis tiempos. Los tiempos del gran retorno. Los tiempos del gran castigo.

La copa de la Divina Justicia ,está ya colmada, extra-colmada y desbordante. La iniquidad recubre toda la tierra. La Iglesia se halla como oscurecida por la difusión de la apostasía y del pecado, y el Señor para el triunfo de su Divina Misericordia debe ya purificaros con su  fuerte acción de justicia y de amor.

Se preparan ,para vosotros las horas más dolorosas, más sangrientas. Están más cercanos estos tiempos de lo que pensáis. Ya durante el presente año algunos acontecimientos se cumplirán de cuanto predije en Fátima y revelé bajo secreto a los niños y a los que aún me aparezco,en Medjugorje.

Entonces llevad a todos mis hijos ,al ,refugio de mi, Corazón Inmaculado. Llamadlos tomadlos de la mano, no olvidéis a ninguno, hijos predilectos. Mirad en vuestro caminar a los alejados, a los pequeños, a los pobres, a los marginados, a los perseguidos, a los pecadores, a los drogados, a los que son aún víctimas del dominio de Satanás. Quiero salvar a todos mis hijos y tengo necesidad de vosotros. Quiero salvarlos a través de vosotros. En el tiempo del castigo deben ser protegidos, defendidos. Deben ser ayudados, consolados.

¿Por qué no queréis secundar mi voz que os implora para que vayáis a todas partes a recoger a los débiles, a los más pequeños, a los más frágiles, a los que más sufren, a los más alejados, a los perdidos. Llevadlos a todos, a todos, ¡a todos los quiero dentro del seguro refugio de mi Corazón Inmaculado!

Estos son mis tiempos, los tiempos del gran retorno. Sí; después del momento de la gran tribulación vendrá el momento del gran renacimiento. Y todo retornará. La Humanidad será un nuevo jardín de vida y de belleza. La Iglesia, una familia. ¡Oh, si, iluminada por la verdad, nutrida por la gracia, consolada por la presencia del Espíritu. Jesús instaurará su reino glorioso, estará con nosotros. Conoceréis los tiempos nuevos, la nueva era. Veréis una tierra nueva y unos nuevos cielos.

Estos son mis tiempos porque son los tiempos de la gran Misericordia. El Padre se inflama de ardor para derramar sobre esta pobre humanidad los torrentes de su amor infinito. El Padre quiere como plasmar con sus manos una nueva creación, donde su impronta sea como más visible, acogida, aceptada, y su paternidad exaltada y glorificada.

El aire y la respiración de esta nueva creación será como el hálito de amor que reinará sobre todos vosotros, difundiendo de manera cada vez más plena como agua que brota de un manantial vivo e inagotable. La ple-ni-tud de su amor divino.

Y Jesús reinará. Jesús, para quien todo ha sido creado. Jesús, que se ha encarnado, que se ha hecho vuestro hermano, ha vivido con vosotros, ha sufrido la muerte de Cruz para llevar a la humanidad a una nueva creación a través del don de la Redención. Y para que su reino pudiera lentamente difundirse de lo profundo de los corazones a las almas a las familias y a la sociedad.

Jesús, que os ha enseñado la oración, cotidiana oración, para invocar la venida sobré la tierra de su Reino, finalmente se verá cumplida esta su oración. Reinará, instaurará su reino, y esta creación se convertirá en un jardín donde Cristo será glorificado, su realeza acogida y exaltada como un Reino Universal de gracia y de belleza, de armonía, de comunión, de santidad, de justicia y de paz.

La gran misericordia llegará a nosotros como fuego de amor que abrasa y será donada por el Espíritu de Amor, que se os dá por el Padre y el Hijo, para que el Padre pueda verse pronto glorificado en una nueva creación y el Señor Jesús, que vendrá a instaurar su Reino, pueda verse amado por todos sus hermanos.

El Espíritu Santo descenderá como fuego, pero de manera diversa como lo fue en el primer Pentecostés. Será un fuego que abrasa, que purifica, que transforma, que santifica, que renueva desde sus mismos fundamentos la tierra, que abrirá los corazones a una realidad de vida, que llevará a las almas a una plenitud de santidad y de gracia Conoceréis un amor tan grande, una santidad tan perfecta como hasta ahora jamás habéis conocido.

Y el Espíritu Santo será glorificado, llevándoos al mayor amor al Padre y al Hijo. Será glorificado así en esto.

Estos son los tiempos de la gran Misericordia. Estos son los tiempos del triunfo de mi Corazón Inmaculado, por esto os he querido aquí arriba. Y ahora debéis descender para ser los heraldos de mi mensaje. Llevad a todas las  partes de la tierra este mi urgente mensaje. Llevad a todas las partes, de la tierra este mi urgente reclamo de que todos se recojan en el Cenáculo de mi Corazón para prepararme a vivir la esperada vigilia de los nuevos tiempos que están ya a las puertas.

No os desalentéis por las dificultades que encontréis. Yo seré vuestro consuelo. Yo soy la Madre de vuestra consolación. Os acojo uno a uno y con vosotros  a todas las  almas que se os han confiado, a todos vuestros seres queridos, á todos los hermanos mas lejanos, no os olvidéis de ninguno, venid todos juntos. Yo Soy la Madre de todos, de todos, y vosotros sólo sois instrumentos para que pueda atraer a todos mis .hijos a mi Corazón.

Con vosotros, con todos vuestros seres queridos, con las almas que se os han confiado. Yo os bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”

Una fervorosa salva de aplausos de todos los presentes rubricó el mensaje de la Virgen, fiel reflejo de su preocupación materna, pero al mismo tiempo tan lleno de misericordia y esperanza.

Fdo.

N.B.- 1º. Esta traducción está hecha directamente de la cinta grabada. Esperamos nos manden de Italia el texto oficial para ser traducido exactamente y pueda ser incorporado al libro de los “Mensajes de la Virgen a los Sacerdotes, sus hijos predilectos”.

2º. Hemos recibido una gran demanda del libro, pero ahora se necesita un poco de paciencia hasta que pueda llegar a las manos de todos. Nuestra burocracia está reducida al mínimo.

3º.  Nosotros mandaremos el libro a todos los adheridos con cédula oficial del MSM.  y que lo hayan solicitado personalmente.

Los no adheridos pueden solicitarlo bien a la Editorial Sol de Fátima, bien a nosotros mismos.  El precio estimativo del libro es de 700 ptas. ejemplar.

Debemos evitar la picaresca de aquellos “tan amantes” de la Virgen y de los Sacerdotes, que al socaire de ser gratuito y extra-comercial nos piden libros para luego comerciar con ellos.

P. Juan José Arteaga Alvarez

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